Sus buenas carnes hechas en horno de carbón de encina, sus jugosas migas, sus postres caseros y su pan tostado con aceite son un clásico en la gastronomía de la ciudad.
Todo granadino conoce el Mesón Alegría. Sus buenas carnes hechas en horno de carbón de encina, sus ricas y jugosas migas, sus sabrosos y caseros postres e incluso su pan tostado con aceite son un clásico en la gastronomía de la ciudad.
Una familia que evolucionó desde el esfuerzo y el trabajo, con el que consiguieron también abrir la taberna Las Copas, en calle Navas, antes de fundar el actual mesón en 1995.
Un establecimiento por el que la familia empeñó hasta su última peseta y que consiguió llevar a lo más alto de la gastronomía local a base de esfuerzo, dedicación y mimo por la comida.
